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by • 15 de junio del 2017 • PolitiqueoComments (0)3115

Desempolvamos el blog para despedir a El Patio

La primera vez que entré en el Patio Maravillas…la verdad es que no sé cuál fue la primera vez, pero seguro que en su encarnación de la calle Acuerdo. Era precioso el patio de aquel Patio. Hoy se van.

(Paréntesis) Vuelvo a la entrada de Madrid Me Mata que daba noticia de la jornada de presentación en sociedad del Patio Maravillas. Se armaba una polémica en los comentarios a propósito de la licencia CC de la foto del cartel –que era una cosa muy de moda y que nos tomábamos muy en serio- y, vaya, porque había una madroñosfera bastante fachosilla  que reivindicaba el derecho inalienable a la propiedad privada. Bueno, no es que ahora los blogs sobre Madrid estén escritos precisamente por los hijos de Zapata (el mexicano, no el patiero), más bien ya no hay madroñosfera sino emprendedores que escriben para marcas e historiadores locales que veneran las curiosidades.

(Retomo) Diez son diez los años que han pasado desde aquel día, diez años de ganar peso, perder pelo (unos menos que otros) y pensar, hacer, sufrir, odiar, echar de menos o de más y teclear sobre Madrid. Algunos madridmateros, incluso, nos embarcamos en la creación de un artefacto llamado Somos Malasaña, lo que nos acercó geográficamente más a El Patio Maravillas.

(Off topic) Me doy cuenta de que este es uno de los pocos temas sobre el que hemos escrito posts casi todos los autores de MMM (y de que hay la tira).

(Avanzo) La vida de hasta siete edificios –algunos de breve vida como CSO- da para atesorar un catálogo de aprendizajes que hemos hecho juntos. El activismo, la ciudad como derecho, atrapar un trozo de esa atmósfera del 15M que flotaba y calaba o la aventura municipalista, que les ha valido críticas a última hora y cuyas turbulencias intestinales han condenado a El Patio a la muerte por desterritorialización.

Una década que da para cagadas, titubeos y un buen puñado de aciertos. El balance positivo de El Patio Maravillas es indiscutible y alegre como sus rondacañas.

(Matiz optimista) No albergo ninguna duda de que, al margen de que los nombres propios se repitan o no, los aprendizajes de El Patio van a seguir polinizando el asfalto, como tampoco pierdo de vista que existen otras experiencias okupas que a lo mejor no son tan céntricas pero son igualmente centrales en la lucha diaria por la ciudad y los barrios.

Por eso no hay que estar tristes, ni somos tan viejos ni somos tan pocos. Hay gente dándose mimos con los dientes prietos, plantando cara a los malos ¡Y los demás a organizarnos peña!

(Sin fin). Queda la fiesta y, no tengo ninguna duda, alguna sorpresa (que en esta ocasión no será una okupación). Las jornadas de despedida y celebración del décimo aniversario se celebrarán entre el 6 y el 8 de julio.

* Lee Para vivir…morimos, el texto con el que El Patio Maravillas se ha despedido hoy con ribete zapatista (como siempre fue).

P.D: como homenaje a aquella primera vez, no citamos la procedencia de la foto (el tuit lo lleva de suyo).

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