Una contestación al artículo La decadencia de Madrid

El periódico El País puede estar contento: parece que aún mantiene intacta gran parte de su influencia. El País estornuda y Madrid está resfriado. O eso se podría derivar de las reacciones al artículo titulado La decadencia de Madrid, que Rafael Méndez y Álvaro de Cózar firmaron el pasado sábado. Las reacciones en redes sociales han sido impresionantes y a mi mismo me han preguntado amigos que viven fuera por el texto “¿de verdad es así la cosa?”

Lo primero que llama la atención es que el periódico lance una ofensiva de tal peso ahora, con Ana Botella, cuando el Madrid de su amigo Gallardón – y seguro que no hemos llegado aquí en dos años – era frecuentemente alabado en sus páginas. Lo segundo que me sugiere el éxito del artículo es tristeza, porque no dice nada que no digan muchas voces cada día (de hecho está construido sobre la propia hemeroteca reciente del periódico) y sin embargo…lo dicho: Madrid con pulmonía.

Por lo demás, Méndez y de Cózar construyen, sobre todo en la primera parte, una retahíla de disfuncionalidades flagrantes de la ciudad (la suciedad, el desatino urbanístico, la pobreza cada vez más visible en sus calles…) que son incontestables. Sin embargo, tocapelotas que somos en Madrid Me Mata, voy a contestar.

El gran problema del artículo no es la veracidad de lo que cuenta, sino el alcance del análisis y – sobre todo – el modelo de ciudad que subyace de los intertextos. El Madrid que El País no criticaría se adivina muy cercano al Madrid actual en tiempos de bonanza económica.

¿Y cuál es el modelo de ciudad que propone? En mi opinión una urbe dócil e igualmente neoliberal. El modelo que Madrid eligió en tiempos anteriores a la crisis fue el de una ciudad centro del capitalismo financiarizado global ¿Qué quiere esto decir? En palabras de otros que de esto saben más que yo:

“Las ciudades globales, grandes beneficiadas de la globalización, han construido su fortuna sobre una concentración de ciertos sectores estratégicos en las complejas secuencias de la producción transnacional. Se trata, principalmente, de sedes y oficinas centrales de grandes empresas que operan a escala multirregional –y que pueden acumular una riqueza mayor que la de un país de tamaño mediano–, y de grandes mercados financieros en los que se negocian ingentes cantidades de dinero (¿podríamos decir de todos?) en forma de acciones, bonos y derivados financieros. También se trata de todas las infraestructuras que permiten y facilitan este movimiento global de información, órdenes, dinero y personas, como los aeropuertos internacionales, los recintos feriales, las plataformas logísticas, los hoteles de cuatro y cinco estrellas, etc.”

Después de varios años de crisis del capitalismo financiero a las ruinas de estos fastos les va cubriendo la hiedra: ahí, y no sólo en las olimpiadas, podemos encontrar el rastro último de esas grandes edificaciones infrautilizadas que enumera el artículo en su primera mitad.

El modelo de Madrid es también (por supuesto no es original en esto) el modelo de ciudad neoliberal que da la espalda a sus ciudadanos: de creciente privatización y mengua de servicios públicos, lo que viene a acrecentar la polarización social y la fragilidad de una ciudadanía castigada por los rigores de la crisis. Y aquí podemos rastrear la razón primera por la que los madrileños ya no llenan teatros y discotecas entre semana: porque no hay parné.

Pero El País no parece tampoco añorar mucho una ciudad para la gente corriente, resulta paradigmático que se muestre 100 montaditos como un rasgo de homogeneización y pérdida de identidad y los hoteles de diseño pijos de Sarasola como todo lo contrario.

Por lo demás, tampoco difiere tanto el discurso del periódico del discurso institucional de ciudad marca que tanto gusta a los ayuntamientos. Sobre el artículo de El país planea el problema de la falta de un relato reconocible y de una postal vendible de la ciudad. En varias ocasiones aparece este “problema”. Sin embargo ¿quién narices quiere un Madrid de postal? Se entiende que los que lo quieren empaquetar para vender, pero no los que quieren vivir la ciudad. Una de las características más acusadas del Madrid que muchos disfrutamos es precisamente la de ser muchos Madrid.

¿Desertización cultural en Madrid?

Gran parte del artículo se centra en dibujar el páramo cultural madrileño, que apunta como indicador de la decadencia generalizada. El texto tira mucho del empresariado del ocio, habla desde un enfoque económico, del cierre de salas, de la regulación de horarios…

Sin embargo, de lo que se habla aquí en todo momento es del consumo de la cultura y del ocio de masas, dejando de lado otras iniciativas más pequeñas necesarias para dibujar el panorama cultural madrileño.

Cuenta la responsable de la mítica sala El Sol, templo de La Movida (esa referencia mítica que sirve de contrapeso y punto de partida para el eterno relato del Madrid decadente) que “ allí en los ochenta “corría el champán”. “Era el lugar en el que se podía presentar un libro de Umbral, un disco de Nacha Pop o acoger una fiesta de Almodóvar”.” Y ésta podría ser también una buena línea de llegada para lo que se espera de la cultura madrileña: más Cultura de la Transición.

Yo llevo más de cuatro años muy pendiente de la agenda madrileña para el periódico digital Somos Malasaña y alguno más para este mismo blog. En todo este tiempo me he encontrado una efervescencia de propuestas pequeñas realmente inabarcable que no ha parado de crecer. Circuitos ajenos a las guías de ocio pero perfectamente visibles para quien esté atento. Gente que se lo tiene que sudar (porque evidentemente también les afecta la crisis) y que precisamente por ello son un mejor indicador de vitalidad que los restaurantes con aparcacoches. Que se embolinguen menos guiris en Huertas es una faena para los dueños de sus locales de ocio pero no es un indicador de la salud cultural de la ciudad, sino de las penurias económicas de sus habitantes, y dudo que, simplemente, ampliar el horario de apertura o conceder más licencias, como se sugiere en el artículo, sea solución de nada.

Un Madrid dócil

Decíamos más arriba que el modelo que se desprende del artículo es el de una ciudad dócil ¿a qué me refiero? Cuando los autores hablan– brevemente – de indicadores de vitalidad ciudadana se refieren al auge de la bicicleta, citando una web en la que sus autores diseñan itinerarios urbanos y a un “emprendedor” que ha abierto un taller de bicis ¿No tenía más alcance hablar de la Bicicrítica? En Madrid tenemos una cita brutal que reúne a miles de ciclistas que, literalmente, toman la ciudad para reivindicar su uso ¿y elegimos un taller y un blog como ejemplos?

De la misma forma, El País opta por ejemplificar la contestación social en el Vivero de Iniciativas Ciudadanas (VIC) “una plataforma de vecinos con un punto de vista crítico sobre lo que pasa en la ciudad y que pretende proponer ideas para mejorarla”. Parece un poco extraño que en la ciudad donde explotó el 15M una plataforma digital nacida de un proyecto en Intermediae-Matadero (dependiente, por cierto, del Ayuntamiento) sea el ejemplo elegido para ilustrar la viveza ciudadana…

Y seguimos con los olvidos. Todo lo que ha pasado en los últimos años y que ha sido construido por los madrileños al margen de las instituciones: fiestas populares alternativas, redes de apoyo mutuo, asambleas de barrio…

En definitiva, el artículo deja de lado el corazón de Madrid que late fuerte, y si no intentara ser un ambicioso fresco de la descomposición madrileña estas críticas no tendrían mucho sentido, pero su pretensión totalizadora y su éxito obligan a ser un poquito puntillosos con el Madrid que tenemos y el que, también desde El País, parecen sugerirnos debería ser. Porque tampoco nos gusta.

44 comentarios sobre “Una contestación al artículo La decadencia de Madrid

  1. Personalmente, leí ese artículo el otro día y me pareció una memez.

    No se trata ya de la manipulación casi imperceptible (¿escoger para la foto de la columna los restos de la borrachera de los hoolingans del Copenhague? Como si lo normal fuera ir apartando litronas en la plaza de mayor… donde beber está prohibido y si te ven cara de residente o vais pocos te calzan una multa de inmediato).

    Es más básico: la columna transpira la velada amargura del que recuerda la efervescencia del Madrid de hace 30 años… porque él era 30 años más joven. Ahhh cómo molaba la cosa en los 80, la ciudad se muere… Pues qué quieres que te diga, pero yo tengo anotado como 12 conciertazos de grupos europeos y yankis en los próximos 2 meses. De verdad, ¡no podré ir a todos tan solo por falta de tiempo!

    Pero claro, el redactor y los palmeros echan de menos sus veintitantos, ven que su vida pasa (como la de todos, por otra parte, pero ellos lo ven más de lejos que quienes este otoño no tienen tiempo a encajar el puzzle de la agenda para atender la ajetreadísima oferta musical en vivo de este Madrid que tildan de decadente), y el promotor del festi se queja de la falta de subvenciones, que ya querría yo que me dieran gratis el teatro Fernán Gómez para mi festival… lo pinten como lo pinten, ésa es su gran queja, que no le subvencionaron la sala.

    El País es un periódico rancio, yo llegué de carambola el sábado a ese post. Hace años que no leo ni ese ni ningún otro periódico regularmente, tengo blogs que me informan de los temas que quiero con mucho más rigor.

  2. Comparto la idea de que el artículo de El País no tiene una propuesta de cambio, ni encierra un modelo de Madrid radicalmente diferente al que crítica. No estoy de acuerdo, sin embargo, con que baste sumar eventos de agendas independientes para aseverar que la ciudad goza de buena salud cultural. Lo digo desde quien lleva una. Los permisos y licencias sí ayudan. Y mucho. También desde Agenda Magenta hemos opinado al respecto, por si os interesa: http://www.agendamagenta.com/mas-madrid/

  3. Si ya lo decía mi abuela…Madrid mata pero no ahoga, no espera, ¿era al revés? …:) ah no! no! que al cielo! :))

    Madrid me Mata.
    Gracias por la contestación.

  4. La decadencia de Madrid no es por la crisis, ni porque “no hay parné” ahora (que no lo hay). Esto viene sucediendo desde 1991, con el ínclito y maravilloso, el de los dedos vertiginosos, el rock duro de Álvarez del Manzano.
    Manzano fue el pequeño tumor que nació y fue creciendo en el corazón de Madrid. Gallardón fue la enfermedad en su momento álgido de destrucción del órgano, devorando cada célula de esta ciudad. Ahora vivimos la metástasis total.

    A mi me da igual lo que hayan dejado de lado en ese artículo. Lo que está claro es que muestra una realidad que cualquiera que haya vivido en Madrid estas últimas décadas ve claramente.

    Lo mejor para tapar la mierda en que se ha convertido esta ciudad, que cada día va a peor, es atacar a aquellos que se atreven a decir las verdades. Os ha faltado añadir que el artículo de la “Decadencia” no beneficia la imagen que puede tener en el exterior Madrid y la Marca España.

    Mientras tanto desde aquí escucho las carcajadas de Botella, Gonzalez y sus chicos.

    Mi más sincera enhorabuena, muy buen trabajo.

  5. No dejo de flipar con lo tuyo Luis. Postazo! Yo pense al leerlo que ese no es el Madrid en el que vivo, aunqueno haga mas que empeorar gracias a estos politicuchos y tal y también pense si todos estos años de Esta es una Plaza, Tabacalera o Campo de Cebada no son propuestas culturales válidas, en fins.
    Y con el emprendedor ciclista no metersen, que es un amigo al que hemos mencionado alguna vez en este nuestro bloc jeje!

  6. sí y no, a los dos, sí y no a el país, que es un periódico global en castellano (osea neoliberal) y sí y no a lo que decís aquí, sobre todo en el ámbito cultural, lo siento pero madrid en ese aspecto es una entelequia, las salas alternativas están muriendo, los teatros no programan nada más cercano de 60 o 70 años (y la mayoría de las opciones son caras) conozco mucha gente que ha querido hacer propuestas culturales/artísticas etc… y el ayuntamiento ahora y antes les ha dicho que no y dice continuamente sí a fiestas de choripan medievales y ferias de artesanía aburridas, ni madrid es la gran decadencia ni es una ciudad efervescente de propuestas super avanzadas con un público hiper culto y cultivado ávido de experiencias intelectuales que no se puede pagar porque el país está en crisis, vayamos en parte también a los términos medios.
    etc

  7. Independientemente del artículo que tiene sus incoherencias la verdad es que sobre Madrid ha caído una especie de maldición política y aparte de lo que pueda decir el País hay unos datos objetivos que reflejan la decadencia de esta metrópoli, vienen menos viajeros, el aeropuerto del Prat ya tiene más tráfico aéreo, fracaso en los JJOO, privatizaciones por doquier dejando el transporte público, educación y sanidad por los suelos, apuestas por casinos queriendo quitar leyes antitabaco y una deuda desproporcionada que hipoteca la inversión de esta ciudad en décadas. Yo no puedo añorar los tiempos de la movida porque era muy pequeño pero si he vivido en Madrid ya unos cuantos años y ha desmejorado mucho la calidad de vida en esta ciudad.

  8. En Madrid, como en tantos lugares, cada uno va construyendo los recovecos de su vida, persiguiendo sus ilusiones y cumpliendo sus deseos. Las críticas a su decadencia difícilmente pueden afectar a las vivencias de cada uno en una ciudad que siempre irá pegado a ellos. Pero eso no quiere decir que no seamos críticos y no vayamos más allá de nosotros mismos. No podemos ser como esas otras ciudades o “naciones” que se alaban a sí mismas como narcisos delante de un espejo y no admiten críticas porque dicen que son contubernios.
    Es evidente para cualquiera que haya vivido fuera de Madrid durante algún tiempo, que la ciudad ha perdido parte de la influencia y el aura que alguna vez llegó a tener, y eso no va contra sus evidentes bondades, que son muchas y variadas. Mucho, mucho tiene que ver en este apagamiento el maltrato de los sucesivos gobiernos de la derecha que ha sufrido y que se han encargado de ir construyendo una ciudad a su medida, promoviendo valores derechistas, consumistas, poco democráticos a mi entender, que han contribuido a un pesimismo desconfiado, instalados en un horterismo zarzuelero y además sucio. En pocas palabras: no les ha preocupado la calidad de vida y la educación de sus habitantes, su egoísmo es típicamente de clase. Sin embargo, les ha salido bien, y año tras año una mayoría de madrileños les ha ido apoyando con sus votos, supongo que no sabiendo que gobernaban contra ellos. Y dicho todo esto ¿nos debemos quejar? evidentemente, ni mucho menos todos somos votantes de la derecha. Falta construir una alternativa sólida y de izquierdas que acabe con este pesimismo y que quiera cambiar realmente esta ciudad. Podemos seguir mirándonos el ombligo en sus bares y deleitándonos con el hermoso cielo, pero todo no puede ser eso, aunque el PP y sus gobiernos deseen que creamos que sólo es eso, que de los demás ya se encargan ellos.
    Que no se convierta en verdad esa horrible y tópica frase que dijo Cela “Madrid es un poblachón manchego”, aunque sí sólo aspiramos a tan castizos adjetivos no nos quejemos, además ya se encargan ellos, sin que los demás tengamos que hacer ningún esfuerzo.

  9. Vivo en Madrid desde hace 20 años y he vivido siempre en barrios del centro. Y, aunque el artículo de El País sirve a unos intereses neoliberales y para hablar de decadencia subraya unos aspectos y deja otros, tengo que decir que, en general, digo en general, Madrid está de capa caída, no sé si decadente, pero dista mucho de ser una ciudad donde se note que cada año se mejora “algo”… Es cierto que el Madrid que yo disfruté ya no está, sencillamente porque empezaron a amordazarlo por muchas partes, con leyes de cierres, licencias y demás (y no sólo a los bares, donde no sólo se bebía, también se disfrutaba de música en directo, cabaret, performance y demás), y por muchos otros motivos que no voy a poner aquí porque no abarco tanto. No voy a hablar de lo que yo he vivido en los 90 en cuanto a oferta cultural, tanto musical como teatral, cinematográfica y de danza. Sigue habiendo oferta, cómo no, Madrid es para bien o para mal la capital de este país y siempre tendrá oferta. Y no me refiero a lo que viene, a lo de fuera, me refiero a la propia oferta local. Pese a que mucha gente se está moviendo y haciendo cosas aquí y eso lo sé de buena tinta porque pertenezco a ese underground teatrero, no se potencia absolutamente nada la creación madrileña, ni musical, ni de danza, ni de teatro, ni de cine. Repito, no se potencia nada, absolutamente nada, la creación de los artistas que vivimos o somos madrileños. Sé que una ciudad no vive sólo de sus artistas, pero como es mi colectivo y el que conozco, voy a hablar principalmente desde ahí.
    Y por otro lado, quiero comentar un aspecto también que tanto el artículo de El País como el vuestro deja a un lado.
    Cuál es nuestra postura ante este Madrid en el que vivimos? Porque la ciudad es nuestra, al fin y al cabo. O al menos, es donde vivimos… Todos interactuamos con ella. Cuál es nuestra relación con la ciudad? Parece que toda la responsabilidad cae en las instituciones, como si nosotros no tuviésemos arte ni parte. Yo no dejo de ver mierda por todos lados y eso es así, y la verdad, no veía tanta mierda antes. No sé si tiene que ver con la crisis, la falta de personal y todo eso. Pero qué pasa con la cultura cívica? Vivo en el barrio de Malasaña y alucino con lo cerda que es la gente, sin más. El otro día por fin vi a un perro cagando en la calle y a su dueña pasando de todo (porque no hago más que ver mierdas recién puestas pero nunca al perro ni al dueño), aunque iba a su lado caminando. Muy educadamente le llamé la atención a la dueña y le dije que su perro se dejaba una plasta, y ella me contestó hecha una furia que esa mierda no era de su perro, que me lo estaba inventando. No creo que sea un caso aparte, ni una casualidad esta respuesta. Creo que esto de quitarse la mierda de encima y no asumir nuestra parte en este Madrid 2013 no va a ayudar mucho. Bueno, y no hablo de los ruidos, de la gente pitando a las 8 de la mañana como energúmenos por las calles de Madrid, por poner un ejemplo. Es como si viviésemos solos, o como si odiásemos al resto de lso que viven en esta ciudad, como si nos molestasen, no?

    Creo que hay muchas pequeñas cosas que se pueden hacer y aquí os dejo alguna propuesta. Pero faltan muchas y éstas son sólo algunas de las que se me ocurren así a bote pronto:

    Más cultura cívica entre la población, aumento de la querencia por una ciudad más limpia, más libre de ruido, más habitable. Más bici por favor.

    Aumento también del espíritu de vecindad y de vida en los barrios. Apoyo desde el ayuntamiento de estas iniciativas que fomenten la vida en el barrio.

    Más apoyo a las pequeñas empresas culturales, asociaciones, colectivos y grupos de música, de danza, de teatro, artes plásticas, literatura (y perdón si me dejo alguno) para potenciar su visibilización y también el acceso de los ciudadanos a su oferta.

    Habilitación de lugares, como sucedió con la Tabacalera (como sucedió, ya no sucede), para el uso y disfrute de madrileños y artistas madrileños.

    Sé que son muy pocas, pero quería al menos apuntar a soluciones o propuestas y no sólo dejar quejas y comentarios sobre lo que no veo bien o no me gusta o me toca las narices.

    Saludos y gracias a todos,

  10. Estoy muy de acuerdo en lo que dices Ale, se nos olvidan demasiadas veces nuestra propia responsabilidad en el estado de cosas que vivimos, echarle la culpa al poder es evidentemente atinado, pero también nos sirve como excusa sobre nuestro propio comportamiento. Somos nosotros los que vivimos en la ciudad y los que podemos hacer mucho para cambiar las cosas con nuestros actos cotidianos. Cuando hablaba de ser críticos no sólo hablaba como habitantes de Madrid, sino sobre todo como pesonas que somos y componemos el mosaico humano de la cudad. Un saludo cordial como esos que tantas veces se nos olvidan en nuestras relacioines con los demás, tan pequeño pero tan importante.

  11. Es cierto que hay en Madrid una cultura muy interesante y viva, la de Malasaña y Lavapiés, que me encanta, pero que solo llega a una parte de la población bastante reducida. La cultura en Madrid está en caída libre: cierre de cines y teatros, deterioro de la educación y la ciencia, abandono de las artes y oficios artísticos, destrucción de actividades en centros públicos…y eso es en buena parte por la crisis, pero también por la acción de unos gobernantes que al igual que Goring dicen: “Cuando oigo la palabra cultura echo mano a mi pistola”

  12. Gran error al menospreciar la gran labor que se hace desde un blog como “enbicipormadrid” por el fomento de la bici en Madrid, y por la ayuda a los que quieren empezar a utilizar la bicicleta para desplazarse al trabajo, y gran error al ensalzar a la “Bicicrítica”, todo un ejemplo de incivismo y de lo que no debe ser el ciclismo urbano, y una falta de respeto a peatones y conductores.

    En todo lo demás, totalmente de acuerdo, muy buen post.

    1. Pedro Martín yo no desprecio la labor de en bici por Madrid, ni tampoco el ímpetu de quien abra una tienda – taller de bicis, claro que no, lo he cogido como ejemplo de que el artículo no pretende un Madrid más arriesgado y “diferente” al contraponerlo con iniciativas ciudadanas más transgresoras y masivas

  13. Necesitáis un corrector ya, que duelen los ojos de leer tal colección de erratas y faltas de ortografía, por mucho que esté en parte de acuerdo con el contenido.
    ¡Qué pena!

  14. Pues es cierto. Siempre he dicho que periódicos como El País y demás, sólo se fijan en la cultura de masas. Es más fácil (y paradójico) que tu pequeño evento entre en La Razón (snif) que en El País.
    Estos grandes medios, como bien apuntas, quieren la cultura de bombo y platillo, de famosetes y oropel. Los grandes fastos y siempre, siempre, siempre, se olvidan de la cultura de base. En Madrid, afortunadamente, la cultura no ha muerto, porque se siguen organizando diariamente, encuentros culturales de todo tipo, sin esa gran propaganda que dan medios como los de Prisa.

    Bravo por el artículo.

  15. En Madrid se programan muchos eventos culturales y dada su condición de gran ciudad esto siempre seguirá sucediendo. Pero viendo las cosas en perspectiva, los eventos han disminuido: de lunes a miércoles la ciudad es prácticamente un desierto cultural.
    Sin embargo, esto no es el principal problema de la ciudad debido a que es algo coyuntural debido a la crisis que estamos atravesamos.

    En mi opinión el principal problema es que el ayuntamiento ha cercenado y mutilado los circuitos privados (utilizo esta palabra en lugar de “independientes” porque creo que mucho más descriptiva) que permitían que, por poner un ejemplo, Almódovar tocara en una pequeña sala y cinco años después organizara una fiesta a la que vinieran actores conocidos internacionalmente. En su lugar, el Ayuntamiento ha monopolizado los espacios públicos (Matadero, Conde Duque, Tabacalera) organizando a través de comisarios políticos exposiciones que son aparentes y supuestamente interesantes, pero que no tienen ningún peso específico ni importancia desde el punto de vista internacional.

    Madrid bulle y sigue viva, pero el ayuntamiento impide que la industria cultural crezca y tenga herramientas para que sus propuestas permitan que la creatividad y energía de los madrileños lance a Madrid al puesto que le corresponde que es el de ser una referencia cultural mundial del nivel de Nueva York, Londres o Berlín

  16. De acuerdo con tu observación, a lo mejor me he dejado cosas fuera en mi afán por ir muy pegado al artículo “total” de El País. Muy interesante vuestro artículo

  17. buf no puedo contestar a todo el mundo, y además la plantilla del log no anida las respuestas y queda confuso, sólo decir, por si no hubiera quedado claro en el texto, que la crítica es hacia el enfoque del artículo y hacia la , en mi opinión, cortedad del modelo que entiendo ofrece. También hacia la trampa de ocultar otro Madrid que emerge entre la crisis y las trabas y que, siendo como intenta ser, un “fresco total”, no debería faltar ¡No es una defensa de la salud política de la ciudad ni pretende que estas políticas no sean realmente nefastas!

    Por cierto ya corregí “retahíla”, gracias por avisar

  18. Buen artículo. Me leí el de El País y en parte tuve que darle la razón en que Madrid es una ciudad decadente en ciertos aspectos. Sin embargo, es verdad que lo realmente importante es que siga existiendo ese Madrid vivo y libre que no cabe en los esquemas de El País. Y, si puede ser, que vaya a más.

  19. Estoy muy de acuerdo con lo que dice Ale y con muchas cosas de las que se dicen aquí.
    El artículo de El País es tendencioso desde el momento que pone esa foto de cabecera, pero muchas de las cosas que dice ahí son ciertas de menor o mayor grado.
    He vivido en Madrid toda mi vida. Siempre he estado encantado de vivir en Madrid. Madrid siempre me ha parecido una de las ciudades con mayor calidad de vida, pero Madrid está yendo hacia atrás por muchos motivos y el principal, aparte de la pésima gestión de sus dirigentes, es que no ha sabido adaptarse lo suficientemente bien en su conversión a metrópoli. El Madrid de ahora no creo que sea el de los 80 que tanta gente añora básicamente porque ahora Madrid es una metrópoli y es diferente.
    Y lo de la suciedad y decadencia de las calles es evidente con sólo pasearse por cualquier barrio de Madrid. Echen un vistazo al barrio de Chamberí, por ejemplo. La hormiganización de las calles y plazas poco han ayudado, al revés.

  20. El problema es que Madrid no sabe en qué liga juega. El Ayuntamiento carece de un plan de Marketing de Ciudad, que parece un esnobismo, pero es la herramienta que en todas las ciudades modernas se utiliza para buscar en el sector en el que se quiere competir (posicionamiento) y explotarlo al máximo. Para muestra un botón: la caída del número de turistas va en relación directa al monto y la rentabilidad del dinero invertido por Ayuntamiento y Comunidad. Menos inversión menos “ventas”, este es un axioma de la publicidad (ver caso Marlboro VS Winston) al que si, además, añadimos que la empresa pública encargada del fomento del turismo en Madrid está en manos del mismo ganapán que maneja la cultura y ambas en proceso de fusión con Madridec, el coctail (molotov) está servido. Y es que es increible que el amigo de Ana Botella, y cicerone del hijo de ésta y el expresidente Aznar en su periplo newyorkino, el señor Fernando Villalonga (le estarán pagando el favor??) ha traído a una sarta de engolados incompetentes que se creen que por hablar algo de inglés entienden el mundo de la cultura. Villalonga se aferró al mandato incluso no pudiendo: un sentencia tumbó la ley de capitalidad y declaró que los concejales (o delegados) debían ser electos, cosa que él no era. Al ser susutituido por Pedro Corral (de larga trayectoria en el Ayuntamiento y talante mucho más conciliador) Villalonga se inventó un nuevo puesto: Presidente de todas las empresas públicas que encontró (Madrid Arte y Cultura, Madrid Visitors & Convention Boureau, Madridec, Fundación Madrid 2020…). Y obligó a colocar con calzador a su jefe de gabinete, Jaime Morate (un festivales del clan de Valladolid del PP) ahora adjunto a la presidencia en alguna de las sociedades, a Timoty Chapman como consejero delegado de Madrid Arte y Cultura después de echar a la calle al anterior (el válido y formado Eduardo Beut); a su secretaria y a algún palomo más como Juan José Herrera de la Muela, para el que se inventaron un cargo y en cuyo curriculum está ser cuñado de Tim (el hermano de Juan José es el marido de éste). Todos ellos con sueldos de entre 80 y 100.000 euros. Y el problema no es que lo hagan, si no que les dejen, tanto Ana Botella como Pedro Corral, al que, me imagino, no le gusta el sapo que se tiene que tragar pero su fidelidad a la cadena de mando y al PP le ha obligado. Una lealtad mal entendida, el daño que esta panda están haciendo es incalculable.

  21. es una puntualización pero el artículo del país es incontestable… y cualquiera que intente hacer algo en Madrid, por muy positivo que eso sea, estará de acuerdo y lo más importante es la falta de rumbo esa falta de indeterminación e ideas que deja huérfano el espíritu de la ciudad… ahora ya como se manifieste y como quiere contarse, pues le puede gustar más a uno u otro

    Creo que con buen criterio se eligen las propuestas que no son una confrontación directa política con indignación y una lucha manifiesta contra ciertas políticas como son la bici critica, o el 15M…
    Y por supuesto tienes que elegir… si todas las propuestas que se mueven en la capital del país entraran en un artículo de periódico entonces si que tendríamos un problema…

  22. Sólo quería poner hincapié en lo que ha dicho Pedro Martín: creo que no te das cuenta, Luis, de lo importante que ha sido un simple blog (enbicipormadrid.com) en movilizar a la gente a utilizar la bici en Madrid–tal vez no parece ni masiva ni transgresor, pero es sostenible y la razón por la cual mucha gente va al trabajo en bici en esta ciudad. Puede que no llame la atención pero subestimas completamente el alcance de la iniciativa. La Bicicrítica tiene su importancia, pero diría que mencionar “enbicipormadrid” es de las pocas cosas que los autores del artículo hicieron bien. Ese blog ha cogido lo que podríamos decir empezó con la Bicicrítica (sacar la gente a la calle con su bici) y lo ha elevado a un plano superior–uno que tiene un futuro viable y prometedor.

  23. Hola a todos y todas,

    Con respecto a la cultura, que es lo que a mi me atañe, y sea o no a través del artículo de El Pais, lamentablemente si que hay que llorar por lo que está pasando. Eso de que el Teatro siempre ha tenido una mala salud de hierro, bueno, yo no bromearia ya mucho al respecto. Y ole por tantas propuestas nuevas, salas y recovecos llenos de arte, ideas, creatividad y emoción.

    Pero con todo el respeto, y sin entrar a consideraciones económicas que puedan ser interpretadas como neoliberales, hay gente que antes viva, y digo simplemente vivia, de este mundo sin hacerse millonario, y ahora camina en la cuerda floja del pluriempleo, lo mal pagado o lo gratis. Y perdón, así no deben trabajar ni actores, ni músicos ni gente de mi sector, la gestión cultural. Que decir de todo lo demás, lo más inmediato y perentorio, seguridad ciudadana, educacion, sanidad…

    Sin demagogia y sin entrar en lo que ya es un lugar común con respecto al desmantelamiento del estado del bienestar. Hace ya varios años que asociaciones, empresas, trabajadores y demás denuncian una y otra vez lo que este artículo simplemente ha inventariado.

    A los espacios sensacionales de propuestas nuevas y efervescentes, que luchan cada día por reinventarse y sobrevivir, gracias por nacer y larga vida. Pero demos cultura, y digo cultura a todos y con todos los derechos, sin privatizaciones de los teatros del Ayuntamiento de Madrid, sin subidas desorbitadas de los precios de entradas a museos estatales, con trabajos dignos a todos nosotros que simplemente queremos seguir haciendo lo que nos apasiona que es trabajar en cultura, y podría seguir así en un grito ahogado.

    La cultura es un derecho de todos y a todos nos hace libres.

  24. Por cierto, miro por encima algunos comentarios y solo quería añadir una respuesta al que dice algo sobre un plan de marketing para Madrid (Pedro).

    Hace un año y medio el Ayuntamiento contactó con personas, empresas y asociaciones culturales de todo tipo (diseño, arquitectura, artes escénicas, música, gestores de espacios municipales, bibliotecas…) para presentar un panfleto llamado PECAM (Plan Estratégico de la Cultura del Ayuntamiento de Madrid) más de 500 hojas de algo que más que un plan era un inventario de infraestructuras culturales en Madrid, casi todas ellas o privadas o estatales, digamos como el Museo del Prado. Fuimos invitados a participar en mesas de trabajo y la asociación a la que pertenezco participó de forma activa presentando incluso un plan estratégico, plan alternativo o plan complementario, como queráis llamarlo. A fecha de hoy no tengo más noticias de dicho PECAM.

    Suma este punto si lo deseas para tu argumentario. Un saludo,
    Soraya

  25. El gran problema es el odio que las clases están desarrollando, injusticia y tiranía……. larga vida a los de mi lado…….a los del otro que les parta un rayo !!! ……. Madrid está más sucio y más vivo que nunca !!! Fuera el miedo y aprovechad la pasión del presente…… No hay futuro, todo es presente !!!

  26. Pues yo creo sinceramente que El País, aunque en algunos puntos pueda sonars tendencioso, dice verdades como puños. Verdades que todos en algún momento, sean unas u otras, hemos comentados con nuestros amigos: el destrozo que se ha hecho con las frecuencias de los Metros, la suciedad en la mayor parte de los barrios, la decandencia absoluta de cualquier espíritu cultural en las Instituciones y las ataduras que sienten los gobiernos para reflejar esa imagen de la Madrid canalla que tanto adora la propia España y los ciudadanos Europeos. Lo único que han hecho los periodistas de El País es juntar todas esas verdades en un mismo artículo. ¿Qué pasa? ¿Que ver 25 cagadas enumeradas, con testimonios que apoyan cada uno de los puntos críticos, duele más que verlas o comentarlas por separado? Yo diría que no. En Madrid cada vez hay menos opciones, menos libertades, menos oferta y es una ciudad en la que la autenticidad se está perdiendo porque nos vendemos al mejor postor. Pronto, Madrid será un escaparate del sistema de franquiciado, pasando a ser un Islazul con Ayuntamiento.

  27. He leido con atención tu respuesta y el artículo del País. Estoy de acuerdo con muchos de los puntos que comentas en tu respuesta, pero el artículo del País es de una simpleza y un engañabobos tremendo. Con sinceridad. Primero habla de un Madrid arruinado, cosa cierta….o no, la clasificación de la deuda de Madrid está por encima de la de Andalucia, Barcelona y al mismo nivel que la del España y la última revisión de su deuda por S&P dice: “Los servicios de rating de S&P’s destacan de Madrid su economía saludable, los sólidos resultados presupuestarios, así como un ratio de cobertura de tesorería adecuado, según sus criterios”. Si empezamos con medias verdades en el encabezado mal vamos. Luego habla de la suciedad e ilustra con una imagen del centro despues del paso de hooligans de un equipo de fútbol…también podría haberse ido al vertedero y haber hecho unas fotos allí. En realidad el grado de limpieza de Madrid actualmente está por encima varios puntos del que tenía en los 90, aunque solo sea por la concienciación de la gente y la separación de residuos. Es más, está mucho más limpio que otras ciudades europeas que conozco…pero la suciedad viene bien para dar una imagen decadente…que la verdad no nos estropee el artículo. Lo único que tiene peor el Madrid actual al de los 90 es el nivel de vandalismo y pintadas, que es preocupante….sobre todo porque un graffiti inteligente en un espacio marginal es apreciado, una firma de imitación de cualquier moda americana sobre los muros de un edificio histórico da sensación de dejadez….pero aquí se confunde arte y cultura con vandalismo e imitación vacía. Y por último la caida de turistas. Se deja caer y no se analiza, porque así se compone en cuadro que el autor quiere imbuir a la gente. La caida de turistas es fundamentalmente de turistas de hispanoamérica e italianos, aumentando rusos y chinos. El gasto comercial por turistas ha aumentado un 20% y es la ciudad donde más gastan los extranjeros. Es decir, lo que muchos piden para el resto de España, un turismo de calidad y no de masas, aquí es simplemente muestra de decadencia. La caida de turistas obedece a tres factores fundamentalmente (que se resumen en uno con la trinidad): Primero que el año pasado hubo un pico de turismo por la coincidencia de eventos que atrajeron mucha gente como la JMJ, la disminución de inmigrantes que usaban el aeropuerto de Barajas como medio para entrar en España, y la cancelación de rutas de Iberia, EasyJet y otras compañías por la subida de tasas o porque han cambiado el Hub a Londres (Eso hace que rutas turísticas y de movimiento de iberoamericanos ya no paren en Madrid como escala). No nos engañemos, España es un país de turismo de playa, por eso cuando en Egipto, Tunez, hay problemas aumentan los visitantes…y van a sitios de playa. Madrid es un destino cultural y de congresos, cuando hay crisis se ve más afectado que el resto.

    Luego ya viene la discusión sobre la cultura y aquí cada uno puede opinar lo que quiera. En los 90 se echaba en cara que la movida de Madrid estaba patrocinada por el ayuntamiento y que era impostada, y ahora se echa de menos que no se cree una “movida” subvencionada. En los 90 Madrid miraba con envidia a Barcelona, que era la puerta de la modernidad y Europa, ahora Madrid mira por encima del hombro a lo que se ha convertido Barcelona, mucho más provinciana y centrada en el catalanismo. Madrid aparece en los rankings de ciudad en la que mejor se vive, de centro de compras internacional, de centro de negocios. La cultura es mucho más etérea, en los 90 Londres marcaba la moda, hoy Londres ya no es la referencia. Se habla de la muerte de la marcha de Madrid por los horarios de cierre de bares, pero no se dice nada de lo que ha supuesto el botellón para muchos locales de copas. En los 90 existió la cultura de la litrona de día en los barrios, pero la gente salía de noche a garitos y a escuchar música y no se le pasaba por la cabeza a nadie beber en la calle. Esos mismos empresarios que critican los horarios de cierre no dicen nada del precio de las consumiciones, que hacen que mucha gente no entre en sus garitos.

    Como bien dice Ale un poco más arriba, la ciudad la hace la gente, sus iniciativas, su manera de vivirla, su manera de ser. Se puede echar la culpa a políticos, pero en realidad lo que conforma una ciudad es su gente. Soy madrileño y la ciudad actual es mucho mejor que la ciudad que conocí en los 90, sin idealizaciones y con 25 años más. La ciudad de entonces era muy paleta, sin extranjeros, hoy tenemos más inmigrantes que otras ciudades europeas, más mezcla, más carriles bici, más conciencia urbana, más teatros, (menos cines es cierto, pero sigue un cambio cultural al igual que los videoclubs desaparecieron), más pintadas, pero menos basura en las calles, si, no hay una explosión de grupos madrileños, pero tal vez porque en aquel entonces estábamos fuera del circuito de grandes conciertos (con excepciones) y las listas estaban llenas de pop en español, mientras que ahora la gente escucha más grupos extranjeros, ve más series en inglés, y viaja mucho más. Hemos pasado de ser el ombligo de una España centrada en si misma, y sin idiomas a estar compitiendo en una liga con capitales europeas, con movimientos culturales internacionales. Madrid no compite por la “movida” compite en cultura con Berlín, en compras con Londres, en música con NY y en moda con París….y aunque perdemos en muchas batallas, conociendo las otras ciudades, ganamos por goleada en más guerras.

  28. He llegado a este artículo con varios días de retraso. Quería 1) aplaudir 2) ovacionar 3) decir que, aunque el artículo de El País sea correcto en los detalles, el conjunto global es tan retorcido como bien indicas aquí, y lo que omite es preocupante. Casi todas las líneas del artículo original llevan al mismo destino, la verdadera narración de Madrid en los últimos años, dos palabras que explican casi todo lo que se lamenta: burbuja inmobiliaria. Dos palabras que no aparecen nunca en el texto.

  29. El país es un diario sionista, y junto a PRISA representa la falsa oposición al facherío desde el lado burgués-financiero-pijodeluxe, y ambos lados se complementan, pues manejan y enfrentan a los ciudadanos mientras la banca internacional sionista (el verdadero criminal a gran escala que financia ejércitos y vampiriza economías) avanza poco a poco.

    Las privatizaciones brutales no comenzaron con el facha PP (entonces Alianza Popular) sino con el “marxista” Felipe González, por órdenes de los Rockefeller – Rothschild.

    El madrid que El País y sus palmeros en nómina añoran es un sitio igual de cruel para vivir, pero con cierto aspecto sociata y seudocultural (ojo, Almodóvares, Sabinas y Miguelbosés, nada de conciertos y bibliotecas para el pueblo). El Madrid capitalista enrollado de la movida promovida ha evolucionado al Madrid ultracapitalista de Gallardón, porque así lo tenían escrito en sus programas esos respectivos gobiernos en el planning de bancos y corporaciones.

    Para empezar comprender estos fenómenos de falso enfrentamiento PP-SOE, hay un excelente libro gratuito de Martín Lozano, “El nuevo orden mundial”. Es de los 90 y no ha fallado ninguna predicción.

    Y con un muerte a la banca y viva lucha del pueblo palestino, me despido afectuosamente.

  30. Respecto a los que ponen el “15m” como ejemplo de buena salud de la ciudad, que se informen mejor (y sobre sus voceros como el también sionista, ex político, ex currito para el FMI, y miembro de la “fundación cocacola por la felicidad”, Eduardito Punset). Es bien sabido que se trata de un movimiento de rebeldía dirigida, que garantiza una “oposición” inofensiva al poder. Echen cuentas si no del daño que han hecho estos pijo jipis al sistema en estos 5 años de asambleítas y guitarritas.

  31. Elisse, tu comentario sobre el 15M (“movimiento de rebeldía dirigida”, “daño que han hecho estos pijo jipis en esos años de asambleítas”, etc) es lo más borrego y estúpido que he leído en todo el día, y mira que lee uno tonterías en los días que libra y se da un garbeíllo por el internete. Si ahora mismo entrase en un foto de Libertad Digital o La Razón no notaría la diferencia, después de leer tu comentario.

  32. Veo difícil que Madrid sea un referente a la altura de NYC, o Londres….
    por que no es una capital global en varios aspectos, no hay que fliparse con Madrid…es una ciudad mas de Europa; solo que un poco mas grande que MILAN por ejemplo debido al ‘engorde”de su periferia estos últimos 30 años, no le veo nada de especial, aparte del prado y alguna cosa mas…si que tiene su encanto y sigularidad al igual que otras ciudades europeas…y su vida cultural tampoco destaca en especial en Europa junto a otras ciudades de tamaño parecido ,Madrid esta bien pero ni es capital cultural global ni como ciudad es algo sensacional o muy especial, ya esta bien donde esta en segunda liga internacional pero con su encanto y singularidad.

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