Regüeldos de desidia: el derribo del Palacio de la Duquesa de Sueca

Da mucha, mucha pena, ver caer un inmueble – monumento histórico – del siglo XVIII en el casco del viejo Madrid. Y da pena sobre todo porque es como ver esculpido en piedra (y posteriormente hecho cenizas) el clima de desidia administrativa e irresponsabilidad política que nos inunda. Por todos lados.

Se trata del Palacio de la Duquesa de Sueca y en él hace siete años se anunció una biblioteca, luego alojamientos para jóvenes y más tarde una dotación pública. Que serán humo y cenizas de desplome ahora que se ha dejado morir sobre sí mismo: sólo un gasto público hasta ahora, y no ha sido el de rehabilitación o consolidación, sino el de contratar, según denuncia Izquierda Unida, una empresa de vigilancia, que se ha llevado cinco millones de euros en sólo dos años, lo que supone más de un tercio de lo que iba a costar el proyecto anunciado por Gallardón a bombo y platillo (12,5 millones) que debía haber hecho un arquitecto estrella, Álvaro Siza.

Hubo un tiempo, en la segunda mitad del siglo XX, en el que la estrategia seguida con este inmueble, que no olvidemos goza de la máxima protección, fue moneda corriente en esta ciudad: dejarlo abandonado para luego, ante el riesgo inminente de derrumbe, acabar con él. Y vuelta la burra al trigo.

Un comentario en “Regüeldos de desidia: el derribo del Palacio de la Duquesa de Sueca

Deja un comentario