El bipartidismo pierde (solo) más de medio millón de votos en Madrid

Ocupaciones variadas en esta nueva España azul cielo nos han impedido comentar hasta hoy los resultados de la fiesta de la democracia que vivimos el pasado domingo, así que sin más dilación nos ponemos a ello, porque el título que hemos colocado a este post debe una explicación, que diría el alcalde de Villar del Río.

Resultados de los diez partidos más votados

Aparte de que ha ganado el PP, que eso ya lo sabe todo el mundo, uno de los datos más curiosos que se observan al mirar las cifras que arroja la Comunidad de Madrid es la bajada en votos de los dos partidos mayoritarios. Evidentemente, el PSOE se pega un batacazo impresionante y pierde 526.741 apoyos, pero el PP también baja en número de papeletas, aunque mucho menos: desciende en 29.116 votos, lo que no deja de ser significativo, porque es casi imposible que vuelvan a concurrir en el futuro mejores condiciones (paro, protestas contra los socialistas, poder regional) para un número de votos de la derecha altísimo.

En total, ambos partidos se dejan por el camino con respecto a las Generales de 2008 nada menos que 555.857 votos. ¿Adónde han ido? Lo más obvio es que los hayan recogido las formaciones en alza, UPyD e IU (ganan 214.027 y 105.628), aunque en el caso del partido de Rosa Díez es más probable que haya pescado además del electorado del PP y se haya producido un trasvase también de PSOE a PP. Los partidos pequeños han arañado unos cuantos votos, con el caso destacado de Equo, que ha cosechado 64.828 apoyos; después le han seguido Pacma y Escaños en Blanco con más de diez mil votos cada uno.

Las opciones alternativas al bipartidismo han sumado casi 450.000 votantes más que en 2008, lo que nos dice también que más de 100.000 personas que habían votado en 2008 se quedaron en sus casas porque no les convencía lo que había en las papeletas.

Extraigo todos estos datos para intentar averiguar el impacto que un movimiento tan popular como el 15-M ha tenido a nivel electoral, al menos en aquello del “no nos representan”.

Para más de medio millón de personas que creían en él, el bipartidismo ya no es una opción. Pero todavía lo apoyan el 76,87% de los 3.396.471 votantes (bastante más que el porcentaje medio a nivel nacional). Solo (casi) uno de cada cuatro se rebela. Demasiado poco para todo el apoyo que tuvo un movimiento en el que ciudadanos llenaron las plazas de la región para reclamar a los políticos que les escucharan. Al final, un buen número de esos mismos ciudadanos han acabado entregando su voto a los mayoritarios sin que estos hayan movido un dedo para avanzar en un sistema más democrático y representativo.

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