#desahucioVictoria: la cara más monstruosa de la sociedad

Esta mañana un tuit de @somosmalasana ponía sobre aviso de un importante e inesperado despliegue policial en la orilla de Conde Duque de San Bernardo: calles S. Vicente, Palma, Quiñones, de S.Bernardo hacia C.Duque, están tomadas por la policía nacional…

Poco a poco se iban confirmando los temores que sobrevolaban la cabeza de todo aquel que hubiera seguido el periplo de Victoria, vecina de la calle del Norte: el desalojo, tras dos intentos fallidos, se había consumado.

Aunque en un primer momento se dio por hecho que no se había notificado el desahucio, más tarde la PAh de Madrid aclararía que abogado y familia habían decidido no convocar la movilización ciudadana porque Victoria está en el hospital con una insuficiencia cardiaca. Se sabía que habría una gran presencia policial y se querían evitar situaciones tensas. La información sobre el estado de Victoria no hace sin embargo más que incrementar la rabia.

Recapitulemos. Victoria es una enferma de cáncer de 84 años que vivía en el piso hace 55. Con ella vivía su hijo discapacitado. El primer intento de desahucio de Victoria se llevó a cabo el 19 de julio. Tras ser impedido por la solidaridad ciudadana, se comunicó una nueva fecha, 12 de septiembre. En aquella segunda ocasión también se impidió.

Victoria había acumulado una deuda de 5000 euros con la promotora propietaria del inmueble (tenía un alquiler de renta antigua de 250 euros al mes). Según adujo, tuvo que emplear ese dinero en temas de salud, sin embargo, según familia y abogado, ofreció subsanar la deuda e incluso pagar un año más de alquiler por adelantado.

En unas pocas horas, tras un despliegue inusitado en el barrio que tristemente va haciéndose común en algunos de los últimos desahucios, se ha producido el desalojo de la familia y se ha cambiado la cerradura del piso.

Casos como los de Victoria son de los que hacen que la rabia nuble el entendimiento. Sin duda, detrás de todo desahucio hay una historia dramática, pero la manera inmisericorde de actuar en el desahucio de la calle del Norte hace visible la cara más deforme de la sociedad y nos impele a intentar cambiar esa cara.

Deja un comentario