Hurto y reapropiación de la calle

Que la calle es de todos debería ser una evidencia, pero ya desde el La calle es mía de Fraga – y mucho antes- se trata de una verdad a medias. En la práctica la calle es prestada, regulada por una colección interminable de ordenanzas municipales que ponen el acento en lo que no se puede hacer, (en ordenar la ciudadanía), un mobiliario urbano que sanciona el ser usado (con dolor de culo), y unas plazas pensadas más para que consumamos que para que interactuemos entre nosotros.

Este fin de semana han transcurrido con gran éxito las fiestas organizadas por los vecinos de Malasaña a pesar de las autoridades. Y digo a pesar porque más allá de dar la espalda a unas de las fiestas de barrio de más tradición de la ciudad (anteriores desde luego a la misma existencia de la Comunidad), han puesto todos los impedimentos habidos y por haber. No se han aprobado varias de las actividades previstas como el pregón o la carrera popular, se han impedido los conciertos en la calle (menos mal que la gente de los coros que actuaron en la plaza de San Ildefonso canta con ánimo y no necesita micrófonos) y hasta se ha boicoteado a última hora la comida popular evitando calentar unos minutos una comida que ya se traía precocinada (finalmente la comida salió muy bien con los platos aportados por la gente y porque los fideos se pudieron cocer en El Patio). Por cierto que otro tipo de actividades bien ruidosas sí se autorizaron.

Pero he aquí que sin saberlo el ayuntamiento también ha hecho en parte un favor a las fiestas del barrio, unas de las más bonitas que recuerdo, con la evidencia de la implicación de la gente en cada actividad (en los torneos deportivos, en los juegos con plantas para niños, en el taller de bicis…). Un sabor casero y popular hurtado a otras fiestas (véase macroverbenas en Las Vistillas, fiestas que tratan de huir de las calles). El milagro de la reapropiación de la calle por parte de los vecinos.

Yo me quedo con las fiestas autogestionadas, y sólo le pediría al ayuntamiento que deje estar hombre.

2 comentarios en “Hurto y reapropiación de la calle

  1. Es una tendencia en todos los barrios? Parece que esto de organizar actividades en las calles está cada día poniéndose más difícil. A los vecinos de Tetuán nos sucede tres cuartas partes de lo mismo. Hay que pedir las cosas con tantísima antelación… y arriesgarse a que no te den permiso porque “otras actividades” organizadas por el ayuntamiento tienen lugar ese día. Total: cada día la calle es menos calle y más institución.
    Me alegro de que los vecinos de Malasaña hayáis podido celebrar y defender vuestras fiestas y que así sea por muchos años. Que la calle siga siendo calle!

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