¿Qué arte queremos en los espacios públicos?

Los prometeos más solos que la unaA mediados de julio varios medios de comunicación recogieron a nivel local la inauguración de Devolución de prometeos a su lugar de origen: un viaje de transhumancia en la Biblioteca Pública de Usera. Se trata de un enorme conjunto escultórico de casi cuatro metros de largo y dos y medio de alto de la autora Esperanza d’Ors. Las estatuas se inauguraron con presencia institucional, de la autora, medios afines, etc.

El artículo de El Mundo acaba diciendo “De momento, quienes visiten la biblioteca de Usera no sólo podrán estudiar, leer y escuchar música. También podrán ver arte y no sólo en los libros”. Lo que tanto este periódico como el resto de medios que lo recogieron omitieron fue un detalle importante: en la Biblioteca Pública de Usera siempre hubo arte y precisamente ahora puede dejar de haberlo por la presencia de la obra de d’Ors.

En la Biblioteca Pública José Hierro, como en otras bibliotecas públicas, había un espacio dedicado a exposiciones. Allí cada mes han desfilado muestras de artistas locales, exposiciones de muebles restaurados por los vecinos, o diversas exposiciones temáticas.

¿Adivináis dónde se ha colocado la estatua? De todas maneras el gran bloque podría haber ocupado el centro del espacio de exposiciones pero los paneles que delimitaban el lugar y que se utilizaban para colgar cuadros y paneles han desaparecido por indicación de la Consejería. Claro que el remate fue la opinión de la autora: no quiere que su obra comparta espacio con otras exposiciones – según comentó el día de la inauguración y nos han trasladado algún trabajador de la biblioteca.

En fin, ya veis, arte para todos en la Biblioteca.

3 comentarios en “¿Qué arte queremos en los espacios públicos?

  1. Me encanta, la opinión de los artistas sobre su obra está totalmente sobevalorada, sobre todo una como “no quiero que mi obra comparta espacio….” yo les diría vendes o no, si vendes haré con ella lo que me salga de los wüebos, pero como para todo se amparan en los derechos morales, que hay veces que bueno, pero otras es para tirarles de los pelos.

  2. El propio edificio de la Biblioteca de Usera es una obra de arte, de lo más interesante que tenemos en el distrito. Y es cierto que exposiciones nunca han faltado dentro de ella.

    El problema es el “glamour” de lo institucional, que allí donde llega, todo lo engulle.

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