Amando Madrid, en la distancia

Va, ya se que empiezo en plan pastel (que diría Inthesity) pero es que el mail que nos ha enviado Florencia Guio se las trae, no puede uno por menos que esbozar una sonrisa de complicidad con ella:

Tengo desde hace años, un sueño peculiar: vivir en Madrid. Sin embargo, no hay un lazo de sangre que me lleve, una rama de árbol genealógico o una visa paga. Nada de eso.
Sueño con viajar a conocer el Parque El Retiro, las puertas de Alcalá, andar en tren y bajarme en la estación de Atocha, sueño día y noche, vivir en Madrid. Alguien puede explicarme cómo esto es posible, si soy argentina, nací en Miramar, y jamás pisé suelo europeo en mi vida?
Gracias por regalarme la ciudad a través de las palabras.
Mi otro blog, el viejo: www.ydevezencuandolavida.blogspot.com

Besos!

¿Como se os queda el cuerpo? ¿Que le decimos a esta chica?, que se venga o tal vez deberíamos recomendarle que mejor que se quede y que siga mirandonos desde lejos con las gafas de color de rosa… gracias por el mail en cualquier caso amiga!

7 comentarios en “Amando Madrid, en la distancia

  1. Yo no puedo ser objetiva, que es que me gusta Madrid hasta cuando el metro me da la lata: seguramente porque soy de la idea de que la perfección es un bodrio muy aburrido.
    No sé, podríamos adoptarla durante una temporada. El problema es la custodia, que me parece a mí que somos cada uno de nuestro padre y nuestra madre.

  2. Yo sí he nacido en Madrid, y mi familia es madrileña, pero de pequeñita me llevaron a vivir a Barcelona y allí crecí. Mi sueño era vivir en Madrid, cada vez que veníamos en Navidad, Semana Santa, verano… me quería quedar. Era todo tan bonito. Con el tiempo hice realidad mi sueño.

    Tampoco soy objetiva, ¡me gusta Madrid! con sus virtudes y sus defectos y creo que tengo suerte de poder vivir donde tanto deseaba, así que comprendo a Florencia 🙂 ya que ama a Madrid, que se venga, que a veces pienso que uno de los mayores defectos de esta ciudad es que vive demasiada gente que no la quiere 🙁

  3. pues yo soy otra argentina que tiene la suerte de vivir hace dos años en esta ciudad amable, cariñosa, blanca… Creo que los madrileños se agobian mucho con ella, cuando dejan un ratito de sentirla…pero cuando desayunan en la calle Hortaleza. o caminan por Malasaña o van de copas por Chueca, vuelve ese que se yo que tiene…esas ganas de caminarla lentamente, y de no abandonarla nunca. Flor venite de vacas!!! al menos será un buen respiro

  4. Es curioso porque yo amo Madrid y a mi me pasaba lo mismo con Buenos Aires. Tenía obsesión con esa ciudad a pesar de no tener ningún vínculo que me uniese a ella, y hasta que no me fui solo a perderme en sus calles no calmé mis ansias.

    Ánimo y… ¡aquí te esperamos!

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