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by • 11 de Julio del 2008 • DesmadridComments (2)1356

El túnel de que me da la risa

Aunque no salieron entre las siete cagadillas de Madrid, las obras de Fomento para la construcción del túnel de la risa y, con él, de la estación de Sol, son una de las CAGADAS (así, en mayúsculas) de la ciudad.

Porque si en MMM rajamos a gusto del faraónico soterramiento de la M-30, estas obras no se quedan cortas: cinco años de molestias constantes a los madrileños sin demasiada prisa por acabar el proyecto (salvo antes de las últimas elecciones, que aceleraron) y un cúmulo de despropósitos a cada cual más surrealista:

Las obras de Atocha se están ejecutando sin declaración de impacto ambiental (sí, como la M-30 y el desdoblamiento de la M-501), las de Sol se retrasaron ¡por la boda real! (para que Madrid estuviera bonito, dijeron), se llegaron a inaugurar (¡!) las obras montaron una página web de coña y una oficina en Alcalá 20 para explicar la evolución de las obras. Ambas cayeron en el olvido y se han acumulado hasta dos años de retrasos para un proyecto que tenía un plazo de ejecución de 47 meses y que no acabará hasta 2009, con la apertura de la estación de Sol.

Pero lo más grave de todo es que han estado jugando con nuestra seguridad y a ningún gobernante (ni a Cascos, que empezó el proyecto, ni a Magdalena Álvarez, que lo está acabando) ha parecido importarle. Las obras se justificaron en el año 2002 debido al “grave problema de saturación de la conexión Atocha-Chamartín en hora punta”. Más en concreto, según una nota de prensa del propio Fomento:

La necesidad de construir esta nueva conexión ferroviaria viene como consecuencia del gran número de viajeros que diariamente utilizan los servicios de cercanías, lo que ocasiona un grave problema de saturación del actual túnel en hora punta, tanto en lo que se refiere a la circulación de trenes como al propio movimiento de viajeros.

Los que hayáis cogido un tren en hora punta en Atocha habréis podido comprobar que, cuando están los andenes llenos, los vigilantes cortan el paso de los viajeros antes de las escaleras mecánicas para que no se siga acumulando gente (hay peligro de hasta caer a las vías).

Pues bien, este peligro existe desde hace años. Y Fomento se permite el lujo de un retraso de dos años (de peligro) en las obras. Me gustaría saber por qué sonreían tanto nuestros responsables políticos en la inauguración oficial del miércoles. Porque más bien había motivos de sobra para llorar.

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2 Responses to El túnel de que me da la risa

  1. cowmilkbar dice:

    Se me ocurre tambien la situacion que se ha venido encontrando en Nuevos Ministerios en cuanto a la contaminacion de las obras del nuevo tunel.

  2. No sé qué pasará en Atocha y en Nuevos Ministerios, pero lo que es la estación de Pitis se ha convertido en un caos: alguna mente preclara ha decidido que haya trenes que terminen aquí y ahora todas las mañanas asistimos estupefactos a trenes que se anuncian, llegan otros, los tres andenes ocupados… más de uno llegará tarde al trabajo porque subirá corriendo, pillará el que vea y a saber dónde acaba, porque como podéis imaginaros, los horarios no se están cumpliendo.

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