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by • 16 de Mayo del 2008 • En plan...Comments (2)1844

En plan en tu fiesta me colé (o de paso por el Universimad)

universimad

Sí amigos, hoy suplanto al amigo Inthe en la sección que suele llevar su rúbrica, homenaje le llaman los modernos, plagio los intolerantes cascarrabias pero sólo obedece a mi capricho y a mi hasta ahora oculta tendencia esquizoide.

También podría haber llamado “En plan abuelo cebolleta” porque esto va de darse cuenta que las cosas que uno hacía antaño y hasta le parecían divertidas a día de hoy se tornan producto del sarampión de la juventud. Bueno, vamos a la espinilla, mira tu que ayer me tocó currar y cansado como salí aún me apetecía dar una vueltecilla, que en Madrid era fiesta y uno a esa hora todavía se sentía hecho un mozalbete. Tras comprobar con unas llamadas a los amigos que todos estaban en casa planchando o empleándose en el noble arte de intentar tener prole, y verme yo ya viendo en casa la serie que hayan puesto en vez de Anatomía de Grey recibí una de esas llamadas sálvicas que te iluminan de vez en cuando – “Oye tengo un par de invitaciones de esas para el Universimad ¿quedamos allí en media hora y vamos a ver al Muchachito”? De nuevo me sentí rejuvenecer, los treinta años no son nada, están mucho más cerca de los veinte que de los cuarenta (¿o están igual?).

Llego al campus de la Complu, qué bonito todo, qué recuerdos, la gente sentada en los bordillos con su bebida. La cosa promete y me siento tan transgresor que hasta me echo un incívico pis en una valla de camino ¡estoy en camino de mimetizarme con el entorno! He quedado con mi amigo en la cola y para encontrarle sólo tengo que seguir la hilera de gente que parece ser larga, muy larga, muy, muy larga, vaya está casi al final ¡y es más larga que la cola de los Museos Vaticanos! Pero da igual, estamos contentos porque es noche de concierto así que una hora y pico en una cola que no avanza nada babeando por un poco de cerveza que todos tienen y nosotros no no nos importa en absoluto. En realidad la cola se mueve menos que las caderas de Sarita Montiel porque un solo guardia se dedica a dar paso y revisar las bolsas. Uno sólo hombre para esa función y decenas para vigilar que nadie salte la valla. Un reparto inteligente sí señor. La cola duró una horita y media y a punto estuvimos varias veces de desistir y colarnos por una de las vallas que la gente ha tirado, los Coronas por cierto sonaban muy bien, no sabemos que pinta tienen esos tíos porque nos pasamos el concierto en la cola pero os aseguro que suenan de miedo. De repente la cola ha empezado a fluir, avanzamos a ritmo normal y en un periquete estamos dentro ¿qué ha pasado? Pues que se ha ido el tío de la puerta, vaya como casi siempre sin autoridad la cosa marcha, ya nadie grita, ya nadie rompe vallas, la gente entra civilizadamente…

¡Estamos dentro! Qué sed, que ganas de comer algo y una cervecilla ¿no? Tras escalar a varias personas pequeñitas y pasar bajo el sobaco de varias personas altas logro encaramarme en una masa de gente de un puesto de una multinacional de la pizza con un tal Depedro de fondo (un tío raro qué queréis que os diga). Nadie grita a las chicas que trabajan al otro lado de la barra porque a pesar de los retrasos sólo pueden mover a la compasión. Ni los niños dentro de los telares de la revolución industrial. Me trago dos porciones de pizza del “unisabor” que venden, bebida no sirven así que ojeo sobre las cabezas en busca de la barra…qué por supuesto está al otro lado del recinto.

Con más sed aún y la masa luchando por pasar en el gaznate recojo a mi amigo y vamos a la barra. Por allí todo el mundo tiene bebida menos nosotros ¿dónde están los vendedores ambulantes chinos cuando se más se les necesita? Tras un rato peleándonos de nuevo con la masa y ver que como siempre pasa no quedan vasos y un tipo de Radio 3 está anunciando ya el concierto (las dos cosas pasan siempre lo de que no queden vasos y lo del tipo de Radio 3) pensamos en olvidar lo de refrescar la garganta. Se empiezan a reciclar minis del suelo. Ok, tan, tan jóvenes no nos sentimos, nos vamos al concierto.

Empieza el Muchachito a tope, supongo que a estas alturas le conocéis, es un chico simpático de Santa Coloma que mezcla rumbita catalana con ritmos calientes que tiene un colega que dibuja bien – “Coño por eso se llama “Bombo Infierno” el tío toca uno con el pie”- descubre un menda a mi derecha- y es que es lo que tienen estos conciertos, que reúnen a los fans de toda la vida.

Bueno ya estamos ahí saltando como los chavalines que nos rodean, ni muy dentro ni muy lejos, nuestros píes a ratos no tocan el suelo, hay una chica canija a mi lado que ha desarrollado una técnica asombrosa a la hora de moverte a culetazos, otra con una mochila que golpea justo a la altura de mis partes bajas, unos italianos muy pesados delante que han ligado con unas tías bastante feas, otro sin camiseta, ggrrr, la peña que quiere pasar hasta primera fila a empujones, un tipo aplastado por su novia a la que sube sobre sus hombros para que elle salte baile allí arriba las canciones sin piedad sobre su cabeza… ¡This is entertainment!

Lo que cuenta es que el Muchachito se portó, una horita y media sin tregua a la que la lluvia que amenazaba desde el pincipio del concierto respetó, los angelitos sólo se emplearon a medio pis. Eso sí el coche estaba a tomar por **** y nada más acabar el concierto el cielo se nos cayó encima. Nos fuimos a casa con la espalda dolorida, la certeza de que el calimocho no es lo único que nuestros cuerpos ya no aguantan tan bien pero contentos ¡estamos hechos unos chavales!

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2 Responses to En plan en tu fiesta me colé (o de paso por el Universimad)

  1. diablito dice:

    Pero que recuerdos!!!, que buen relato

  2. inthesity dice:

    Así me gusta LUis, guerra a las arrugas, a las físicas con mucho oil of ulay a las mentales con eventos universitarios y mucho botellón.
    Por cierto estuve días buscando a ver donde daban las entradas pero en el programa de fiestas oficial no lo decían. Cuando será este evento gratis y para todos, como los conciertos de la Panto en la pradera.
    Saludos desde la capital de underground y el diseño flauta.

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