Cine de verano 2016 en Madrid: dónde, qué películas y cuánto

Las pantallas del cine de verano se multiplican en Madrid en 2016. Este año y gracias a la expansión de Los Veranos de la Villa por toda la ciudad, vamos a disfrutar de películas a la fresca por doquier. Los más grandes siguen siendo los de la Bombilla o el Conde Duque, pero además de en el centro habrá películas a la fresca en once distritos: Tetuán, Fuencarral-El Pardo, Chamberí, Carabanchel, Usera, Moratalaz, Ciudad Lineal, Villaverde, Villa de Vallecas, Vicálvaro y San Blas-Canillejas.

Como cada año, en Madrid Me Mata os ofrecemos una lista de los lugares de la capital en los que se proyectarán películas hasta el mes de septiembre. Ahí van:

Cine Garden, en el patio del Conde Duque

Los promotores de The Urban Beach en 2015 vuelven a la carga en 2016 con un espacio que se convierte en un gran jardín urbano, con numerosas ofertas culturales y de ocio. El año pasado presenciamos en el lugar preestrenos, superproducciones en cartelera, películas de siempre y sesiones gamberras de karaoke al raso, con bailes incluidos. Y este año seguro que no será menos.

Cine Garden también promete gastronomía, chill-out, conciertos, brunchs electrónicos, bookcrossing, mercadillos y actividades para los más pequeños durante el fin de semana.

Dónde: C/ Conde Duque. Patio Sur.
Cuándo: Del 8 de julio al 18 de septiembre.
Cuánto: De 7 a 9 euros.
Películas: Programa completo del Cine Garden en Somos Malasaña. Aquí, la web oficial.

Cine en el parque de la Bombilla

Fescinal, el clásico del cine de verano madrileño, celebrará una edición más en 2016 desde finales del mes de junio, con -si se repite la tónica de otros años- una muy variada programación generalista, además de películas infantiles, en VO y coloquios. Todo en programa doble (una entrada da derecho a dos películas).

Dónde: Avenida de Valladolid (metro Príncipe Pío y autobuses 41, 46, 75 y N17).
Cuándo: Del 14 de julio al 10 de septiembre.
Cuánto: 4 €. Niños gratis hasta los 4 años.
Películas: Puedes consultar el programa completo en este enlace y también aquí en PDF.

Cine en la terraza de la Casa Encendida

En 2016 el techo de La Casa Encendida se transforma en La Terraza Magnética, un espacio con una amplia programación de películas y conciertos muy apetecibles y a precios populares. Títulos alternativos como The Wicker Man, Aoom, Häxam, John muere al final o Magic Magic componen la programación de este singular espacio de Lavapiés.

Dónde: Ronda de Valencia, 2 (metro Embajadores).
Cuándo: Del 2 de julio al 28 de agosto, todos los sábados a las 22.00.
Cuánto: 3€ las películas, 5€ los conciertos.
Películas 2016:Aquí, el programa completo.

Cine de verano en Malasaña

El Solar de Antonio Grilo (también conocido como Solar Maravillas), que acoge diferentes actividades a lo largo de la semana, programará este verano títulos de corte social todos los jueves, además de organizar sesiones de debate al finalizar las películas. Aunque la entrada es gratuita, se recomienda llevar silla.

Dónde: Solar de Antonio Grilo (C/ Antonio Grilo 8, metro Noviciado).
Cuándo: Todos lo jueves a partir de las 22.00, del 23 de junio al 1 de septiembre.
Cuánto: Gratis total.
Películas: Clásicos y actuales: B, la película, Asier eta Biok, Persépolis, Girlhood… programa completo en Somos Malasaña.

cibeles cine

Cibeles de Cine

El cine que llenó las noches del verano del año pasado vuelve a Cibeles. De lunes a domingo y a las 22.00 de la noche excepto los fines de semana, que se repetirán las Midnight Movies. La novedad este año será la zona de restauración y eventos temáticos acordes con la película de cada día. Además, la exposiciónv“813 Truffaut” de la ilustradora Paula Bonet completa la oferta.

Dónde: Patio de cristal del Palacio de Cibeles.
Cuándo: Del 14 de julio al 8 de septiembre.
Cuánto: 6,50 €, 5,50 € para grupos y 12 € con perrito y doble de cerveza.
Películas: Programa completo del Cine en Cibeles, en este enlace.

Cine y canciones en el párking del Canal de Isabel II – Go Fit Vallehermoso

A partir del 27 de junio, las instalaciones recreativas del Go Fit Vallehermoso, en el Canal de Isabel II de Chamberí, acogen proyecciones con karaoke y baile gracias al Sing Along, el espectáculo que combina clásicos del cine con canciones y animación en directo. Grease, Dirty Dancing, Moulin Rouge, Mamma Mía, El otro lado de la cama, Hairspray, This is it, Un rayo de luz y Rocky Horror Picture Show son las películas protagonistas de esta divertida propuesta para desgañitarse con tus temas preferidos durante las primeras noches de estío.

Dónde: Canal de Isabel II (Avenida de Filipinas 7 – metro Islas Filipinas o Canal).
Cuándo: Del 27 de junio al 30 de julio, a las 22.00.
Cuánto:12 €.
Películas: Más información y programa completo en este enlace.

Cine de verano en el resto de la Comunidad de Madrid

Un año más, la Comunidad ha organizado un completo calendario de proyecciones en numerosas localidades de la geografía madrileña. Pincha aquí para ampliar la información sobre la convocatoria de 2016.

Dónde: Pueblos de Madrid.
Cuándo: Julio y agosto.
Cuánto: Baratico.
Películas: Numerosos títulos: En este enlace, el programa completo por días.

Seguiremos informando según se vaya ampliando la cartelera (podéis indicarnos más lugares en los comentarios de este post).

El PP mete a los nazis en Malasaña

Malasaña es un barrio sin problemas graves de convivencia. En sus parques juegan niños de todos los colores y todas las procedencias. Los hay con más dinero y con menos, pero nunca hay sucesos graves, ni siquiera reyertas menores. En Malasaña, numerosas asociaciones, vecinos y colectivos trabajan día a día, juntos, para mejorar el lugar donde viven y trabajan. Aquí, los vecinos nos llevamos bien.

Los nazis saben todo esto. Son conscientes de que el barrio es un ejemplo de diversidad y de que su discurso racista y retrógrado se desmonta con solo dar una vuelta por sus calles o sus colegios. También saben que Malasaña es un barrio de izquierdas. Más del 50% de sus votantes apostó en las últimas elecciones por Manuela Carmena. Por eso quieren venir a reventarlo.

Como son muy pocos, los nazis necesitan aliados. Y los han encontrado en el PP, a través de su delegada del Gobierno. Concepción Dancausa, expresidenta de la Asamblea de Madrid durante el corruptísimo Gobierno de Aguirre, Granados el Púnicas e Ignacio González el Bolsas, ha autorizado una manifestación de neonazis por las calles de Malasaña y con final en el Dos de Mayo.

A Dancausa le ha debido de parecer oportuno convertir Malasaña en un polvorín a un mes de las elecciones, metiendo a los nazis hasta la cocina, a ver qué pasa. Pero esta imprudencia le puede estallar en la cara: nadie quiere un gobierno que busque la bronca poniendo en peligro a los ciudadanos. Sus (cada vez menos) votantes preferirán en parte, seguro, otorgar su confianza el 26-J a partidos que no apoyen protestas de otro siglo, intolerancias que ni la derecha -más allá de sus extremistas- ve ya con buenos ojos.

El sábado por la tarde no estaré en Malasaña. No tengo ningún interés en ver a esa cuadrilla de orangutanes haciendo el mono (con perdón para los simios de verdad por la comparación). Confío en que nadie les siga el juego a esta gente, que les dé la espalda y que, como mucho, se tapen la nariz cuando los vean. También espero que a la noche, cuando vuelva a mi casa, se haya ido el olor a mierda que dejen a su paso.

¡Sí! ¡Es Búscate la vida!

Get a life, sí, Búscate la vida, sí la de Chris Peterson. Maravilla de la tele de los 90. Es jodido leer desde la perspectiva de 2016 que el personaje tenía ¡treinta años! Pero es maravilloso y se nos hacen los dedos huéspedes pensando en que Óscar Alarcia, buen amigo de este blog, se ha aliado con el gran Paco Alcázar (portada) para hacer un fanzine sobre la serie desde la plataforma Libritos Jenkins. Ambos lo presentan este miércoles, 18 de mayo, en el Molar de Lavapiés.

Yo ya estoy escuchando la cancioncilla de R.E.M.

Dónde: C/Ruda, 19
Cuándo: miércoles 18 de mayo a las 19.30 h.
Cuánto: entrada libre

Esto no es un paseo de Jane: caminando por la calle de los Artistas

El próximo sábado, 7 de mayo, volvemos a hacer El Paseo de Jane por Tetuán, centrándonos en el barrio de Bellas Vistas. Como ya hiciera hace un par de años en este mismo blog, voy a anunciarlo haciendo un paseo previo por una calle del barrio por la que no pasaremos. No es un Paseo de Jane, porque un Paseo de Jane NUNCA es en solitario. Os invito a venir el sábado y también a ir al resto de paseos que se celebrarán estos días en Madrid (Latina y Chamberí). ¡Ah! hemos sacado un libro colectivo que cuenta la experiencia de los cinco años de paseos en Madrid.

De paseo por la calle de los Artistas

La calle es una de las más antiguas de Cuatro Caminos, vía mencionada en La Horda (Blasco Ibáñez) y que estuvo siempre entre las más conocidas de la vieja barriada de los Cuatro Caminos. Hoy, su empedrado y algunos edificios nos remiten a aquellos tiempos donde Madrid acababa en la glorieta, pero encontramos también sombras de vecinos nuevos y estratos de todas sus vidas.

Siempre hay gente de paso en la glorieta.

Estamos en la bocacalle de Artistas, aún en la Glorieta de Cuatro Caminos. En el portal del gigante curvo de Pryconsa, -que pasó por quirófano hace pocos años, afectado de aluminosis-, decenas de trabajadores coinciden en su momento del piti. Sempiternamente. A la entrada de la calle se respira el ajetreo. Como veremos, la gente va borrándose a medida que llegamos a su último tramo.

Queda en la calle aún un tejido comercial en forma. Hay algunas tiendas con sabor, como la papelería-juguetería Kory, fundada en 1868. También negocios que remiten a las distintas comunidades migrantes que habitan la zona: desde restaurantes y casas de comidas (los hay paraguayos, persas, ecuatorianos…) hasta agencias de viajes especializadas en sus países de origen.

La primera parte de la calle tiene muchos restaurantes y casas de comida rápida internacionales

La primera parte de la calle abunda, decíamos, en tabernas y comercios. En una de estas tabernas se produjo en 1903 un crimen que ocupó muchas páginas de la crónica negra y mereció –al modo de otros crímenes célebres adosados a una calle, como el de Fuencarral o el de Bordadores- adoptar el nombre de la vía. En El crimen de la calle de los Artistas una mujer –presuntamente, siempre lo negó- mató a su marido a hachazos, hecho que conmocionó a la vecindad.

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Tápame…pero charlemos un rato antes, hombre

Me recuerdo hace poco tiempo –acaso unos meses- sentado en las escaleras de un callejón descansando tras un paseo. Entretenía la vista en un muro donde se superponían multitud de grafías, amontonadas a lo largo de años. De repente, me di cuenta de que en un estrato inferior, debilitado por la erosión del ladrillo y acribillado por multitud de trazos posteriores –que si mensajes de amor, que si tags o proclamas políticas- había un Muelle. Nunca se sabe con los Muelles, pues tuvo miles de imitadores, algunos mucho mejores de lo que yo jamás conseguí ser el los márgenes de mis cuadernos. Pero diría que sí, que lo era, porque Juan Carlos Arguello ensayaba con su grupo muy cerquita del lugar.

Y me pareció bello. No bello como la Venus de Milo o el Guernica, no: bello como algo que sugería cosas en mi cabeza (conflicto, diversidad, paso del tiempo…) y que activaba recuerdos en mí. Porque lo que a cada uno le parece interesante está mediado por su biografía también.

Me veo estampando mi firma por ahí con un posca. Una firma mediocre que no llegó a conocer nadie. Bah, una cosa muy pasajera en mi recorrido, algunas tardes de bombardear el barrio. Me recuerdo mirando las firmas durante mucho más tiempo, aprendiendo a mirar la obra de alguno que hoy expone en galerías y que también pintó trazos realmente feos y tags (casi) como los de los chavales de clase.

Hoy no soy un aficionado al arte urbano, pero nunca he dejado de leer las paredes. Cuento esto para hacer ver que cuando organizamos en 2011 el evento de arte urbano Persianas libres, en Malasaña, era un tío interesado por aquello y, a la vez, consciente de las contradicciones internas y conflictos que entrañaba el propio evento.

¿Es el arte urbano hecho a la luz de día arte urbano? ¿Podemos multar de noche y aplaudir de día a los mismos artistas? ¿Estaremos contribuyendo a la dicotomía ficticia entre buenos y malos?

Podemos incluir en la ecuación a vecinos y a comerciantes, gente cuya opinión el yo de hace veintipico años no hubiera tenido en cuenta, pero que ahora entiendo como actores indispensables de la escena.

En mi opinión, un evento del tipo de Persianas Libres es un hecho artístico en el que participan también –y no sólo, por cierto- artistas urbanos. No es arte urbano sensu stricto aunque está participado por éste. Pero sí es una propuesta artística y una propuesta para la calle, y desde estos presupuestos yo me siento orgulloso de haber participado en él a pesar de sus tensiones internas.

Cuando este año se planteó retomar desde Somos Malasaña y Madrid Street Art Project Persianas Libres, esta vez bajo el nombre Pinta Malasaña y con unas dimensiones aún mayores, me bajé del barco por una mera cuestión de tiempo. La cantidad de horas de trabajo que ha implicado ponerlo en pie ha sido brutal: encontrar un centenar de comercios dispuestos a ceder las persianas, conseguir todos los permisos municipales, encontrar y seleccionar a los artistas, convencer a patrocinadores dispuestos a sufragar premios, la pintura de los artistas y una gratificación para los comercios…Y un buen montón de cosas más que por cuestiones personales no podía afrontar. Pero lo siento también algo mío, con similares contradicciones pujando en su interior a las antes descritas. Precisamente porque no he sido parte de la organización me siento con la libertad de escribir aquí hoy sobre ellas.

Esta mañana, paseando por Malasaña, he podido corroborar lo que ya imaginábamos iba a suceder: una buena parte de los cierres pintados ayer han sido vandalizados, tapando las obras casi en su totalidad. Me jode porque ayer estuve todo el día en pie y tengo fresca la imagen de muchas personas –algunas venidas desde fuera de Madrid, y hasta de España- trabajando durante horas. Me jode porque varias de ellas me gustaban.

Encima tienen ahora letras en plata, de volúmenes orondos y compactos, que bloquean por completo cualquier propuesta que no sea la suya propia. No hay conflicto porque alguien ha puesto su pollón sobre la mesa. No hay debate posible acerca de los límites o los matices de pintar en la calle, por dinero o gratuitamente, tapando o sin tapar… porque la plata ahí, agarrada a los bordes de los cierres metálicos, se ha impuesto sin escuchar.

En realidad, es la razón por la que, gustos estéticos aparte, no me interesa este estilo (tan propio de Madrid, me parece): porque en su práctica de tampón gigante se me aparece como un manotazo que dice ¡chitón! Una cosa muy machirula y con sentido de la propiedad hipertrofiado.

Personalmente, me gustan los muros conflictivos, en los que se reflejan los salpicones de una sociedad con problemas. Ni por asomo entiendo que los cierres que ayer se pintaron (y que taparon huellas anteriores, no lo ignoro) deban ser adorados y resguardados del paso de la vida. Sin embargo, y como paseante-lector, algo me hace pensar que, como sucede con muchas posiciones que se pretenden puras, lo que tiene de constructivo el conflicto se agota cuando desaparece la intención de dialogar. Cuando derramas rabia sin haber dejado secarse la pintura.

Es claro que cuando uno no tiene que pararse a valorar los matices puede correr más rápido, y por eso puede anular con su trabajo el de varias personas en mucho menos tiempo del que una sola de ellas tardó en armar su mensaje.

¡Ah! por cierto. Uno de los artistas urbanos que ha tapado más piezas, plantando el color plano de su motivo sobre las obras hechas sólo ayer, había presentado su candidatura a la sección oficial de Pinta Malasaña y no fue elegido. Esto lo he puesto al final porque poniéndolo al principio me quedaba sin conflictos, pajas mentales ni hostias. No sabría muy bien que decir al respecto.

*Muchas de las obras que se pintaron en Pinta Malasaña aún se pueden ver, he renunciado a poner fotos de mis favoritas aquí porque temo que equivalga a dibujarles una diana. En cualquier caso os dejo con algunas (más de 3.000) fotos de Pinta Malasaña

La publicidad de los presupuestos participativos ¿reflejo de sus propios límites?

Ayer, 31 de marzo, acabó el plazo para presentar propuestas para los próximos presupuesto colaborativos de la ciudad de Madrid. En los últimos tiempos me han salido anuncios del Ayuntamiento de Madrid en Facebook publicitándolos con relativa frecuencia y, a medida que me iban apareciendo en sus distintas versiones, me iba percatando de que se me impelía a presentar propuestas muy limitadas, que tienen que ver con el mobiliario, el ajardinamiento o la movilidad. Es posible que haya otros anuncios, pero a mí sólo me han salido sólo estos (muchas veces cada uno de ellos).

Todas las cosas que aparecen en los anuncios que ilustran el post son importantes, pero llama la atención la falta de alusiones a otras propias de la competencia municipal que son decisivas para atajar la emergencia social, en primera línea discursiva de Ahora Madrid en tiempos en los que no se había dejado de mencionar aquello de la revolución democrática. Los servicios sociales, las infraestructuras, el medioambiente, el consumo, la cultura de proximidad, la vivienda pública…

Probablemente, el asunto de los carriles bici es el que ataca hacia un flanco que puede hacer cambiar la vida en la ciudad de entre todas las imágenes, aunque ya hay un plan en marcha al respecto, según se nos ha dicho.

A tenor de lo que se publicita, no se espera o no se quiere que participemos en las decisiones de los ámbitos que pueden volver del revés la ciudad como un calcetín. Entendiendo que el dinero es el que es (60 millones de euros) aspiramos a meter la nariz en algo más que el cambio de mobiliario, la reforma de un parque o la puesta en marcha de un huerto urbano. Son estas cosas en las que ya deberíamos participar los vecinos de forma constante, a través de las Juntas Municipales.

No pretendo sacar grandes conclusiones de cuatro anuncios de Facebook, sólo animar al gobierno de Ahora Madrid a ir más allá de las encuestas y los foros en los procesos de deliberación, y a involucrar de verdad a la gente en los grandes asuntos que pueden cambiar Madrid. Venga, que sí se puede…